
La creatividad es sin lugar a dudas uno de los puntos fuertes de la humanidad, nos ha llevado a enormes descubrimientos y desarrollos de todo tipo tanto artísticos como tecnológicos que a fin de cuentas es lo que nos distingue del resto de los animales.
A pesar de que la creatividad normalmente se asocia al arte, es sin dudas una herramienta vital en la solución de problemas de todo tipo, los negocios, las relaciones personales… Vivimos rodeados de productos de la creatividad individual o colectiva. Lo más cotidiano puede ser objeto de un momento creativo, como preparar un plato suculento a partir de las sobras que encontramos en la nevera. El alcance de la creatividad no tiene límites.
Definiendo la creatividad:
Al buscar sinónimos de creatividad nos acercamos más al verdadero significado de la palabra: ingenio, inventiva, imaginación, pensamiento original, imaginación constructiva, pensamiento divergente, etc.
La relación del proceso mental que conlleva la generación de una idea con la final producción de algo novedoso es lo que cerraría el proceso creativo. El resultado, un producto, bien sea una pieza artística o una nueva tecnología, es tangible y por tanto una muestra de creatividad hacia el exterior.
Es también posible utilizar la inventiva hacia dentro, usando herramientas que permitan la modificación de comportamientos, aportar una nueva visión sobre nosotros mismo y nuestras posibilidades. Esta forma de creatividad interior produce resultados impalpables a simple vista pero de gran significación para quien experimenta cambios positivos, modificando su ego, su entorno, sus relaciones con el dinero, el amor y las personales, por solo enumerar unas pocas.
Crear, imaginar, pensar:
El detonador de la creatividad es distinto para cada persona de acuerdo a factores como son la capacidad sensorial, bien sea auditiva, visual o sinestésica, la forma como reacciona a estímulos externos, la estacionalidad, el estado emocional, etc.
Una vez encendida la mecha, debemos seguir un proceso que incluye la elaboración de un plan, la búsqueda de material, la refinación y la concreción. A pesar de que cada acto creativo es diferente este esquema es aplicable el 99% de las veces. Iniciamos con una idea, la cual debemos contrastar para saber si somos realmente originales -para qué reinventar la rueda-, la maduramos y enfocamos los pasos a seguir con una hoja de ruta que sea lo suficientemente flexible como para tomar distintas decisiones cuando sea necesario. Los materiales dependerán de lo que estemos haciendo: material informativo, libros y ensayos si estamos escribiendo una tesis, un proyecto tecnológico, etc. Si el emprendimiento es artístico seleccionaremos el soporte y los materiales necesarios. Una vez concluido el proceso de investigación formal, pasamos a corregir lo mejorable y eliminar los excesos, y finalmente tendremos como resultado una pieza original, bien sea una pintura, una nueva maquina o una tortilla sin huevos. Lo descrito antes puede durar unos minutos o 5 años, siempre dependerá de la magnitud del reto, de nuestras capacidades resolutivas y de lo flexibles que seamos ante las soluciones alternativas que vayan apareciendo.
Estimulando la creatividad:
1. Mantén una actitud abierta: Todo idea es válida, no importa el origen ni lo difícil que parezca.
2. Anota: ten contigo un sistema para anotar lo que se pasa por la cabeza, usa para ello el medio que más te complazca bien sea dictar a tu teléfono una nota de voz, un cuaderno de notas, tu Ipad, etc
3. Utiliza medios no convencionales: masa para modelar, lápices de colores, piezas de juguete o medios convencionales con los que no eres un experto como audio, vídeo, fotografía.
4. Cero críticas: no te auto censures y evita la gente negativa.
5. Un problema, 1000 soluciones: Se flexible en cuanto a todas las posibilidades, es la única forma de ser realmente creativo.
6. Mapas mentales: utiliza los mapas mentales para organizar tus ideas. Yo uso freemind y no se cómo hacía antes de tenerlo, es software libre y muy sencillo de usar.
7. Respeta tu tiempo: Date un descanso cada vez que te topes con un problema que te bloquee. Una mente relajada va mejor que una cansada.

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