
Para todos los creativos del mundo la inspiración puede ser huidiza y no estar presente en el momento en que de veras la necesitamos. Los siete pasos que les describo a continuación son un resumen de lo que he aprendido acerca del tema a fuerza de perseguir las musas en mi deambular por el mundo del diseño.
Espero que las siguientes reflexiones sirvan de ayuda a alguno de los lectores.
Aceptación
Siempre es más fácil predicar que hacer pero aceptar la realidad es el primer paso hacia la consecución de las metas. Si tienes un bajón profesional debes tomar tus puntos fuertes y afianzarte en ellos, aunque sean pocos y las circunstancias aprieten. También es importante aprender a agradecer los detalles de la vida, apreciar las cosas pequeñas que nos pasan día a día. Cualquier cosa nos puede devolver el aliento creativo. Una sonrisa, una conversación oída al vuelo, una imagen de un artista o un garabato en la calle pueden ser el detonante del proceso de creación de algo sublime.
Inspiración
Bien sea a través de libros, internet, museos, galerías o la simple interacción con otros podrás retomar la senda creativa. Las personas que añaden a su día a día la búsqueda de inspiración y sobre todo la comunicación con otros es más feliz y vive más. Es por ello que hay que salir del encierro y recrearse en los detalles que nos ofrece la senda que tomemos. La soledad puede ser un motor creativo importante pero ante un bloqueo se convierte en el enemigo a vencer. Si eres de los que produce a través de largas horas de quietud y soledad pues entonces bienvenida sea. Si por otro lado no logras sacar provecho de esa circunstancia es el momento de moverte, salir, dialogar, pensar fuera de tu propia caja. Busca la compañía de personas que te enriquezcan y aporten diversas posturas y perspectivas, ve a exposiciones sobre temas que te agraden o descubre las cosas nuevas que se están haciendo en centros de arte contemporáneo o en galerías de internet como Behance o Devianart donde encontrarás incluso foros a los que suscribirte y así poder compartir con otros tus inquietudes.
Placer
El placer es uno de los motores más importantes en la vida. Activar los centros de goce en tu cerebro produce una multitud de estímulos beneficiosos en todos los niveles. Actuar en su busca, sobre todo de las cosas más sencillas, aquellas que requieren menor esfuerzo, te redundará en una visión más optimista de tu día a día. Mientras más te recreas en tu propio regocijo te acercarás a la felicidad y no hay mejor momento para crear que cuando eres feliz, aunque ya conocemos que las canciones tristes se crean desde el despecho, pero aun así su origen es la recreación de un estado negativo, el compositor se hunde en su tristeza, la sufre y a la vez la goza – recordemos que el masoquismo es también placentero para algunos.
Busca todo aquello que pueda agregar felicidad a tu vida a través de pequeños o grandes gustos: salir a pasear, de compras, viajar, ir a la playa, hacer ejercicio, comer chocolate, tomar un café en una terraza… Intégralo en tu día a día y comienza a sentir los beneficios del placer y con ello el renacimiento de tu creatividad.
Objetivos
Muchas veces nos marcamos objetivos que no están acordes con nuestra realidad o incluso nuestros propios deseos. Trabajar en algo sólo porque en algún momento tomaste una decisión no quiere decir que tengas que seguir aferrado a esa meta por el resto de tus días dándote cabezazos. La frustración por dedicar tiempo a algo que no nos place nos lleva a limitarnos en todas nuestras expresiones creativas. Hay que recordar que nada nos aferra a una meta sino nosotros mismos. Somos dueños y responsables por nuestras propias decisiones.
Tener claro que lo que hacemos tiene concordancia con lo que deseamos, lo que realmente queremos, es la mejor manera de trazar la ruta y aprovechar las oportunidades del camino.
Grandes metas a trozos
Cuando nos enfrentamos a un trabajo importante la magnitud de lo que hay que hacer para finalizar el proyecto puede ser abrumadora y dejarnos agotados incluso antes de empezar. Es en estos momentos en los que segmentar la labor en pequeños trozos es la mejor de las ideas. Cada etapa completada será un pequeño éxito personal y un paso menos hacia la consecución de la meta final.
“Un camino de mil millas comienza con un paso”.
Benjamin Franklin
Relájate
Pocas cosas son más importantes que el descanso. Cuando estamos agotados, y hoy en día vivimos en total frenesí, nuestra mente no puede trabajar a su mejor nivel. Hay que hacer pausas de relax, incluso en medio de una jornada productiva. Nuestro cuerpo y mente están sometidos a tanto stress que cualquier minuto libre que le demos será muy bien recibido. Ahora mismo las patologías relacionadas con el agotamiento por trabajo arrojan cifras impresionantes. Tómate 5 minutos cada hora de trabajo y aprovecha para respirar, estirarte, cerrar los ojos y beber agua. Sólo con estos pequeños momentos de reposo estarás más alerta y resolver problemas creativos o de otra índole te será mucho más fácil.
También es vital que respetes los horarios de sueño regular lo más posible. Una mente está fresca te será de mayor utilidad.
Meditación
La meditación es una práctica que no todos estamos preparados para realizar pero que una vez se integra en nuestra vida será un bálsamo que nos revertirá con creces el tiempo que le hemos dedicado. Las culturas que practican la meditación como forma de vida tienen una longevidad muy superior a la media. Empezar no es nada difícil y encontrarás miles de meditaciones guiadas en internet.

totalmente de acuerdo…me permito añadir conexión con la naturaleza….
Laura: En lo creativo todo vale. Lo normal es que todos respondamos a distintos estímulos. A alguien le va la ciudad y el concreto, a otros el arte de otros creadores y así hasta el infinito y más allá, como escribieron los excelentes creativos de Pixar para Toy Story!
Saludos